
Artículo publicado originalmente en VoxBox
“Os pongo en situación. A principios de este año, un terrorista entró en una ermita en Nueva Zelanda y mató a cincuenta personas. Este terrorista llevaba una cámara y emitió en directo la matanza en Facebook. El vídeo es muy desagradable, no es necesario verlo, en absoluto, pero sí que os digo que visualmente parece un shooter ¿sabes? Parece un videojuego con el arma en primera persona” dice Auronplay en un vídeo subido el 22 de julio de 2019.
El 5 de agosto el periodista Luis de Jesús, de teleSur, tuiteó “después de años promoviendo el supremacismo blanco en sus discursos e incitando al odio, hoy Trump le echó la culpa de las masacres en #EEUU a los videojuegos y al Internet”.
Sin embargo, Trump no ha sido el único en decir eso, el 4 de agosto, en la predicación de las 11:00 a.m. del Tabernacula Bíblico Bautista Amigos de Israel Central, el Dr. Edgar López Bertrand expresó que los juegos de Battle Royale son un problema porque en el caso del tiroteo de Texas el arma es similar a la que se muestra en el juego y el gobierno tendría que tener control sobre los juegos que los jóvenes han instalado en los teléfonos.
Auronplay dijo que “si el niño está loco: lo puede poseer un mando y también un zapato, no es culpa ni del mando, ni del juego”, pero ¿qué tan cierto es el argumento? En los capítulos de Cazadores de Canales de Los Padrinos Mágicos se ve como Timmy Turner, el personaje principal, tiene cierta adicción por la caricatura Maho Mushi e imita todo lo que ve en el programa. aunque la serie nos da la mayor crítica de todas.
Los padres de Timmy nunca le prestan atención y la mayor parte del tiempo lo dejan a cargo de su niñera, quien lo maltrata. Al inicio de la historia del presente, en el capítulo de Cazadores de Canales, se ve como el chico va en una nave con la cual va disparando hacia niños porque en la serie aparece así. En pocas palabras, los niños, cuando no reciben la atención necesaria, harán todo lo posible porque se les entienda o se les preste atención.
Por ejemplo, en un documental RT en Español y BBC Mundo han investigado sobre los “Hikikomori”. Ellos pasan encerrados en su habitación sin salir de casa durante bastante tiempo, principalmente lo hacen porque han tenido problemas en la escuela y quieren alejarse de todo, algunos tienden a ser violentos. Así que, no todos se ven influenciados por lo que ven en televisión o en un juego.
En el caso de Death Note, el personaje principal es un estudiante, pero no cualquier estudiante, el mejor estudiante de Japón. Se encuentra una libreta y con esta puede matar a cualquiera: comienza con los principales criminales y termina con su propia vida. Es algo simple, un psicópata puede ser cualquiera.
Finalizando, mi mejor amigo juega Free Fire y vive en uno de los municipios más peligrosos, sin embargo, no ha pensado en matar a nadie ni tomar un arma, porque el hecho de vivir en un lugar violento e instalar juegos en los que se toma la violencia como algo normal no es algo que origine un tiroteo o un hecho de violencia.
Creo que solo falta una sugerencia, prestarle atención a los hijos. En Death Note el mejor estudiante de Japón tiene tanta fama que su actividad favorita es escribir el nombre de personas para que mueran y ser temido por la sociedad, como los bravucones en las escuelas. Estamos llenos de problema y la solución está en que exista un acercamiento de los padres hacia los hijos.
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