Desde 1932 hasta 1944, El Salvador vivió una
dictadura bastante curiosa, el antecesor de Adolf Hitler se había
levantado con ciertas propuestas que no estaban muy claras, por
ejemplo, asesinar campesinos por exigir sus derechos o declararle la
guerra a potencias como Japón o Alemania y, según cuenta un chiste,
Hitler querìa atacar a El Salvador, pero tiró sus llaves al mapa y
no encontró al pequeño país desde el que estoy escribiendo.
Desde 1932 hasta 1944, El Salvador vivió una
dictadura bastante curiosa, el antecesor de Adolf Hitler se había
levantado con ciertas propuestas que no estaban muy claras, por
ejemplo, asesinar campesinos por exigir sus derechos o declararle la
guerra a potencias como Japón o Alemania y, según cuenta un chiste,
Hitler querìa atacar a El Salvador, pero tiró sus llaves al mapa y
no encontró al pequeño país desde el que estoy escribiendo.
Después de esta dictadura, el gobierno siguió en
manos de los militares y había una gran presencia del Ejército en
todos los lugares, incluso, durante la década de 1970 se llegó a
militarizar la única universidad autónoma de El Salvador, pero en
1992 se logró conocer nuevamente la democracia con la firma de unos
Acuerdos de Paz que pondrían fin a doce años de guerra.
Hasta el año 2019 el gobierno solo pertenecía a
la derecha y a la izquierda, durante este tiempo la situación del
país empeoró y la cantidad de muertos superó a la del conflicto
armado, claro, con veintidós años de diferencia, si hablamos de la
duración de cada uno. Algo importante es que el gobierno no
conmemoró la firma de los acuerdos de paz y a veintiocho años de
finalizado el conflicto armado la Asamblea Legislativa fue tomada por
los militares a causa de una orden presidencial.
Según las palabras de algunos artículos, para el
tiempo de la guerra solamente se había militarizado la parte de
afuera de la Asamblea Legislativa, por lo que militarizar por dentro
fue un golpe de Estado categorizado como una insurrección, aunque
por tradición sean en contra del Estado y sin la protección de
cualquier cuerpo de seguridad pública.
Aunque si hablamos sobre la iluminación divina de
los mandatarios, debemos reconocer que Dios le habló a Nayib Bukele,
al menos no lo dijo un pájaro de dudosa procedencia. Aunque si Dios
le habló, debe ser un ser que apoya las tonterías de los
mandatarios, pero no creo que sea el caso. La verdad es que pasamos
de una democracia a una emocracia, es decir, del poder del pueblo al
poder de las emociones.
En un vídeo de ¡Ahí les va!, una dependencia de
RT en Español, se muestra una realidad propia de un gobierno
comunista en su máxima expresión, al llegar al país (en el
aeropuerto) dan la bienvenida dos fotografías: una del presidente y
otra de la primera dama. De hecho, ahora que lo pienso, el general
Maximiliano Hernández Martínez y el doctor, honoris causa,
Nayib Armando Bukele Ortez son dos personajes de culto.
En la opinión de algunos, Nayib es como el
Maximiliano de esta época, para otros necesitamos una represión
como la que tenía nuestro país en aquellos tiempos, en mi opinión
deberíamos dejar de ser los peones de otros países y comenzar a
actuar por nosotros mismos, porque no es casualidad que los países
más independientes son los más seguros, de hecho, la independencia
debe ser también de la religión, aunque esta nos ayude al
adoctrinamiento de las masas.Después de esta dictadura, el gobierno siguió en
manos de los militares y había una gran presencia del Ejército en
todos los lugares, incluso, durante la década de 1970 se llegó a
militarizar la única universidad autónoma de El Salvador, pero en
1992 se logró conocer nuevamente la democracia con la firma de unos
Acuerdos de Paz que pondrían fin a doce años de guerra.
Hasta el año 2019 el gobierno solo pertenecía a
la derecha y a la izquierda, durante este tiempo la situación del
país empeoró y la cantidad de muertos superó a la del conflicto
armado, claro, con veintidós años de diferencia, si hablamos de la
duración de cada uno. Algo importante es que el gobierno no
conmemoró la firma de los acuerdos de paz y a veintiocho años de
finalizado el conflicto armado la Asamblea Legislativa fue tomada por
los militares a causa de una orden presidencial.
Según las palabras de algunos artículos, para el
tiempo de la guerra solamente se había militarizado la parte de
afuera de la Asamblea Legislativa, por lo que militarizar por dentro
fue un golpe de Estado categorizado como una insurrección, aunque
por tradición sean en contra del Estado y sin la protección de
cualquier cuerpo de seguridad pública.
Aunque si hablamos sobre la iluminación divina de
los mandatarios, debemos reconocer que Dios le habló a Nayib Bukele,
al menos no lo dijo un pájaro de dudosa procedencia. Aunque si Dios
le habló, debe ser un ser que apoya las tonterías de los
mandatarios, pero no creo que sea el caso. La verdad es que pasamos
de una democracia a una emocracia, es decir, del poder del pueblo al
poder de las emociones.
En un vídeo de ¡Ahí les va!, una dependencia de
RT en Español, se muestra una realidad propia de un gobierno
comunista en su máxima expresión, al llegar al país (en el
aeropuerto) dan la bienvenida dos fotografías: una del presidente y
otra de la primera dama. De hecho, ahora que lo pienso, el general
Maximiliano Hernández Martínez y el doctor, honoris causa,
Nayib Armando Bukele Ortez son dos personajes de culto.
En la opinión de algunos, Nayib es como el
Maximiliano de esta época, para otros necesitamos una represión
como la que tenía nuestro país en aquellos tiempos, en mi opinión
deberíamos dejar de ser los peones de otros países y comenzar a
actuar por nosotros mismos, porque no es casualidad que los países
más independientes son los más seguros, de hecho, la independencia
debe ser también de la religión, aunque esta nos ayude al
adoctrinamiento de las masas.

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